El yacimiento de Torreparedones ha acogido hoy el inicio del III Curso de Arqueología experimental: el horno de cerámica. La concejala de Cultura, Ana Cruz, recuerda que este curso es fruto del convenio que ya en su día firmó el Ayuntamiento con la UCO, “con el que pretendemos no solo poner en valor Torreparedones, sino darle a los alumnos y alumnas la oportunidad de tener dentro de sus estudios también una parte práctica de arqueología y arquimetría”. Además la concejala les ha invitado a descubrir Baena durante su estancia.
El arqueólogo municipal, José Antonio Morena, afirma que este curso que se encuentra ya consolidado se realiza “en el parque arqueológico de Torreparedones donde desde los primeros momentos de su ocupación, allá por el Neolítico, ya se fabricaba la cerámica”. Añade que “en estos cursos prácticos los alumnos tienen la oportunidad de ver el proceso no solamente de cocción de las cerámicas sino también de la construcción del propio horno”.
El director del curso, el profesor Ricardo Córdoba, explica que en las dos ediciones anteriores ha estado dedicado a temas de vidrio y este año en la cerámica. Este curso de arqueología experimental, en el que se han inscrito ocho alumnos, está centrado en la construcción del horno y del trabajo alfarero con las técnicas de la época medieval. Resalta la importancia de realizar el trabajo al aire libre en Torreparedones, y que “tiene en realidad un doble objetivo porque es útil para la investigación del grupo y enseñar a los estudiantes en contacto directo como se trabajaba en época medieval”.
“El curso se divide en dos actividades diferentes la principal en la que se lleva a cabo en Torreparedones en el yacimiento que este año consiste en la construcción de un horno de cerámica que se utiliza para el vidriado de la cerámica y en particular para una técnica de reflejos dorados”. También se realizan una serie de talleres tanto en la Casa de la Cultura como en el Museo Histórico.
Por su parte, Carmen Cecilia, ceramista en Córdoba, destaca que es una oportunidad para poner en valor “un oficio muy antiguo que tiene mucho peso y que justo con esta técnica tan especial que es considerada una técnica de cerámica de lujo y un poco de la élite, con la cual ya en época nazarí se alcanza unos niveles de especificidad y de brillantez que es difícil incluso a día de hoy repetir”. Añade que para replicar esa técnica lo más importante es contar con la infraestructura de un horno que no se puede tener en cualquier taller, por lo que Torreparedones “nos brinda la oportunidad de poder tener ese espacio al aire libre para poder hacer nuestras pruebas y nuestras experimentaciones”.
El curso tiene por objetivo formar a los estudiantes inscritos en el conocimiento de la arqueología experimental y de otras ciencias para el estudio del patrimonio como la arqueometría. Tendrán acceso a la revisión del proceso historiográfico que se encuentra en la base de estas prácticas, desde entrar en contacto con documentación de época medieval y manuales donde se contienen indicaciones técnicas sobre el trabajo del vidrio y de la cerámica y la elaboración de productos cosméticos, hasta las bases teóricas de las técnicas de análisis arqueométricos empleadas en el estudio del vidrio, la cerámica y los vidriados medievales.


